Qué es el tipo impositivo en una plantilla de factura

Clases de tipos impositivos

Simple y llanamente, el tipo impositivo en la factura o también conocido como el tipo de gravamen es uno de los elementos esenciales para poder cuantificar en lo que a impuestos se refiere. Es una manera que permite llegar a la cuantía de la prestación fiscal y se trata de una parte, que de forma unitaria o escalonada de la base liquidable, pertenece a la Administración. En la práctica se traduce en un porcentaje que permite calcular la alícuota tributaria.

Características del tipo impositivo en la factura

Una característica del tipo impositivo es que es único para cualquier materia imponible; sin importar la cantidad, es decir, que es proporcional. No obstante, en algunos casos, es probable que nos encontremos con un impuesto progresivo (como el IRPFF) que responda a unos parámetros en la propia forma tributaria, en estos casos, hablamos de que el tipo impositivo es creciente o progresivo. No obstante, esto se reserva para casos muy claros.

Por ejemplo, en el caso de la progresividad por “clasificación o clase” resulta de la aplicación de un único tipo impositivo en la factura a una misma materia imponible. Sin embargo, esta manera de calcular puede resultar en error; comúnmente, denominado “error de salto”. Esta situación se produce cuando se hay una variación mínima en la base que conlleva un cambio de “escalón” hacia otro tipo impositivo; lo que genera un aumento de cuota que resulta ser superior a la cuantía que había incrementado la base.



Con el objetivo de evitar este defecto en la forma, los tipos impositivos tienen una estructura tarifaria por escalones. Esto conlleva el fraccionamiento de la base conforme a unos tramos establecido por la Ley.

¿Qué IVA debe repercutir en las facturas que emito?

En España, existen tres tipos impositivos, es decir tres tipos de IVA (a grandes rasgos):

  • general (21 %)
  • reducido (10 %)
  • superreducido (4 %)

No vamos a entrar en cada uno de ellos pero a grandes rasgos te los vamos a explicar.

IVA general (es el IVA del 21%)

Es sin duda, tipo impositivo en la factura al que más estamos acostumbrados ya que es el que se aplica prácticamente a todo tipo de producto y servicio.

IVA reducido (es el IVA del 10%)

En este grupo entran los transportes, hostelería, servicios por explotación agrícola, forestales, comidas y bebidas.

IVA superreducido (es el IVA del 4%)

Se repercute a los productos de primera necesidad; alimentos como el pan, la leche, medicamento para humanos (esenciales), entre otros.

Impuesto de sociedades

Obviamente, el IVA en la facturación no es el único tipo impositivo en la factura que existe. De hecho, existen otros que está reservados a las empresa. Uno de ellos, es el impuesto de sociedades.
Es un impuesto que va en función del volumen de negocio, es decir, en función de los beneficios y del numero de empleados. De esta manera, lo que hace el sistema es ir ajustando la carga fiscal en relación al volumen y el capital.

Tipos impositivos contables

En contabilidad, existe también un término denominado “tipos impositivos contables”, que tienen como función mesurar la presión fiscal sobre un negocio.
Esta información es rotundamente relevante para una empresa ya que permiten analizar cómo ha evolucionado la presión en términos fiscales.

Fórmula:

  • (Gasto por impuesto sobre sociedades / la resta del resultado contable) - impuesto sobre sociedades

El resultado nos puede dar una excelente referencia sobre la viabilidad de un negocio.

Tipo impositivo fiscal

Fórmula:

  • Dividir la cuota líquida positiva / el resultado contable antes de impuestos

El valor que resulta es una valor que indica la presión fiscal atendiendo a las partidas que poseen incidencias en el tiempo en la llamada cuota líquida.

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